25 de octubre de 2047
DIA 1:
Hace exactamente 24 horas que la flota de nuestro país nos dejo en este frio suelo, nos embarcamos 3 días antes en los puertos del sur emprendiendo un viaje suicida hacia una cruzada aun más loca, el objetivo? El orgullo, lo nuestro….
Avanzamos lentamente, con temor a ser descubiertos, la historia se repite, luego de años de negociar, aquí estamos otra vez como hace 65 años, nada ha cambiado desde aquel momento, o si, pero no para bien, las diferencias son aun más grandes. Encontramos refugio en un monte y comienza a instalarse el primero de los 12 campamentos que se pondrán a lo largo y a lo ancho del territorio, el frio nos congela, ahora entiendo lo que dicen los libros….
Terminamos de cubrir y camuflar todo, ahora es el turno de sortear a quien le corresponde cada guardia, para mi desgracia me toca cerca del cementerio, una zona donde me convierto en blanco fácil, sin refugio del frio ni de un posible ataque, solo cuento con el resguardo que me brindan las almas de los valientes que cayeron peleando, tratando de repetir la historia de David contra Goliat sin darse cuenta que aquella vez el gigante vencería.
Son las dos de la tarde y salgo a recorrer la zona, buscando provisiones, compañía, buscando…. Allí los recuerdos me invaden por más que solo sepa lo que me contaron, nunca antes vine a esta fría roca gigante, pero las imágenes me invaden como si hubiese vivido esa absurda guerra, las balas me zumban, las bombas caen cerca, y sin embargo nada es real, por lo menos me sirve para mantenerme alerta, mis sentidos se encienden como si todo fuera cierto. Decido apoyarme a fumar, no esperamos un ataque hasta dentro de varios días, el factor sorpresa fue, es y será nuestra arma más importante, los piratas nos superan ampliamente en fuerza, tecnología y destreza militar, solamente nuestro corazón es más grande que sus armas. Sentado en el piso veo pasar a los pájaros, pienso en mi vida anterior, hace unos meses era un simple estudiante que decidió hacer una carrera militar y hoy estoy acá, que suerte la mía, si logro salir vivo juró pensar bien antes de decidir sobre mi futuro.
Las horas pasan, la calma es desesperante, no veo ni siquiera a los miembros de mi compañía, estoy alejado y solo, en breve termina mi turno y podré ir a calentarme al campamento, espero que ahí todo siga igual; absorto en mis pensamientos escucho un ruido, me tiro al piso y busco refugio, una piedra pequeña trata de ocultarme, aunque desconozco de que, cargo el arma no muy seguro de que funcione, apunto…. Mi relevo, gracias a dios, puedo ir a descansar, el sueño casi provoca la primer baja de esta guerra, hubiese sido la muerte Nº 650 en este territorio.
El regreso al campamento se torna tedioso, el camino se me hace aun más sinuoso que a la ida, el cansancio trata de vencer mi resistencia pero consigo llegar, todo marcha bien, el ánimo sigue por las nubes, todos creen que esta vez la victoria será nuestra… bueno, casi todos, a lo lejos puedo divisar al comandante subido al punto más alto del territorio, inspeccionando el horizonte, esperando, buscando…
Luego de la cena decido irme a mi catre, una tenue luz y García Marques esperan para hacerme compañía, mi imaginación y mi mente necesitan de su auxilio, algo con que descomprimir los pensamientos de muerte y destrucción que comienzan a abordarme, mañana empiezan las operaciones, debemos dar a conocer nuestra presencia en el lugar de forma paulatina, el plan consiste en tomar el perímetro de las islas para luego ir achicándolo en forma de círculos, hasta llegar al centro, conseguir formaciones fijas e impenetrables, esperemos lograrlo.
DIA 2:
La noche resultó más apacible de lo esperado, las modernas carpas (al menos modernas para nosotros) cuentan con sistemas de calefacción, el clima no será un impedimento a la hora del descanso, la intención es no repetir lo sucedido, esperemos…
Nos dividen en grupos, es hora de acercarnos a las zonas donde los desembarcos son más fáciles de realizar, debemos asegurarlas e instalar puestos de vigilancia armados y listos para repeler cualquier intento de ataque, el sistema de comunicación queda debidamente instalado y protegido, será vital evitar que queden puestos aislados, la lucha codo a codo es nuestra principal estrategia.
Por la tarde una leve llovizna comienza a dificultar el camino y la visión, nos ponemos a resguardo y esperamos órdenes para proceder, debemos instalar el siguiente puesto como sea, el sigilo se torna fundamental en nuestras vidas, nuestros ojos y manos se convierten en bocas y oídos para comunicarnos. Emprendemos la marcha, hasta que llegamos al punto final, allí un cráter causado por un antiguo misil británico nos sirve de trinchera para el puesto, lo instalamos en tiempo record y comenzamos a desandar el camino hacia el campamento principal. De a poco vamos llegando todos los grupos, comunicando el éxito de la primera misión, las caras transmiten esperanza. Nos autorizan a descansar, decido irme a dormir, mañana tengo el día libre.
DIA 3:
Nada varía, la alegría se mantiene aunque las caras ya reflejan cierto aburrimiento, la tensión es constante, comenzamos a achicar los círculos y nos acercamos cada vez más al pueblo, no hay señales que indiquen si se alertaron sobre nuestra presencia, ojalá que no… un disparo a lo lejos… explosiones y gritos… ha comenzado…
Es de noche y el nuevo campamento se encuentra alborotado, el intercambio de disparos de la tarde indica que nuestra posición ya no es secreta, nos esperan preparados, ya tenemos 3 bajas y confiamos en haberle causado más de una docena al enemigo, las muertes absurdas continúan sucediéndose en el territorio, igual que en el pasado… seguimos buscando.
DIA 6:
Los enfrentamientos son cada vez más seguidos, sospechamos que no se trata de simples kelpers, los tiros que reciben los nuestros son certeros, precisos y mortales, no hay heridos, 15 compañeros muertos, entre ellos el comandante, diferenciándose de sus antecesores tomó un fusil y emprendió el camino a nuestro lado, ruego a dios por sus almas… y por la mía, mi guardia comienza y el miedo aumenta.
Tapado con la manta de camuflaje y equipado con mi fusil, me recuesto sobre el pasto, los lentes de visión nocturna me proporcionan una vista ideal del terreno, todo lo que se mueva delante de mis ojos debe ser eliminado.
El primer silbido lo escuché a los 15 minutos de haber comenzado la guardia, el último no lo recuerdo, solo sé que comencé a disparar hacia las sombras que se movían por el monte, vi caer 6 siluetas, seis personas… jamás podre superarlo, pero era mi vida o la de ellos.
Me comunico con el campamento, solicito refuerzos y el calor comienza a invadirme, la adrenalina aumenta esperando otro tiroteo, el remordimiento desaparece de mi corazón…
DIA 9:
Se me hace cada vez más difícil escribir, a medida que pasan los días nos acercamos más al objetivo, para mañana debemos estar entrando al pueblo, seguimos buscando…
Me han asignado más días de descanso, la patrulla de inspección encontró los 6 cuerpos de soldados de elite desparramados por el terreno, me prometieron una medalla, la vieja va a estar contenta.
Un partido de fútbol necesita mi presencia, falta uno… allá voy.
DIA 11:
Ayer entramos al pueblo, conseguimos tomar las primeras instalaciones de guardia, poco a poco avanzamos, estamos llegando al centro, al mástil, mientras escribo estas palabras veo como mis compañeros comienzan a retirar la bandera inglesa, el celeste y el blanco aparecen en lo alto, la bandera Argentina flamea en las Islas Malvinas… un estallido, y el gusto a sangre me sube por la boca…
Despierto en el hospital, mi estadía en las Islas ha sido corta, la última imagen que recuerdo fue la de los ingleses avanzando sobre Monte Longdon , dicen que llevo varios días dormido y que me revolvía en sueños, como si todavía estuviese en combate; busco la hora, en el televisor dice que son las dos de la tarde del 10 de mayo de 1982.
En la mesa de luz encuentro un cuaderno, la facultad de letras me espera, y decido comenzar mi carrera de escritor de esta manera… 25 de octubre de 2047