Ella sigue buscando entre las sombras, él acecha desde la oscuridad, juntos intentan conseguir algo que ni ellos saben que es.
Su reinado de oscuridad ha dejado un tendal de ideas desparramadas en el camino, ella ha sido quien consagrara la idea de dejar de lado las bombas y los fusiles, para dar paso a la nueva era de la guerra intelectual, él ha sido su arma más poderosa, juntos se convertían en un ejército invencible, como si se tratará de una nación de dos personas capaces de derrotar al mundo entero.
Pero no contaban con la posibilidad de que hubiera un infiltrado, de ninguno de ellos se trataba, sería difícil encontrarlo, solo las bestias y hechiceras podrían lograrlo, pero su tiempo había pasado hacía muchos años, no podían recuperarse.
No hubo forma de ver la solución a los dimes y diretes, en vano se trata de buscar un enemigo en medio de dos personas, su mundo se desmorona sin que lo notaran, que difícil se hace.
Pueden darse por vencidos, pero sin embargo lo intentan, sus fuerzas ya no son las de antes, ¿es necesario que esto ocurra? La vida y la magia indican que si, los círculos se cierran sin motivo aparente, solo para dar forma a una línea curva, su círculo estaba cerrado.
Las ideas derramadas quedaron heridas en el campo de batalla, sus restos no fueron velados y su lugar no fue ocupado por nadie, es imposible que una bala perfore el aire, es imposible sanar una idea maltrecha, el desgaste ha disminuido sus fuerzas, ya queda muy poco para el fin.
Nadie los vio jamás, ¿realmente existieron? Sus cuerpos yacen, como dormidos, en los estantes de algún museo para que puedan visitarlos, ganaron la batalla, perdieron sus ideas, ¿perdieron la batalla? Si, o no, realmente no puedo saberlo, su ejército ha desaparecido pero ellos permanecen ahí, si puedo verlos es porque están, ¿las ideas vuelan?....
Las suyas sí, las nuestras no, su ejército ha vencido ¡hurra!... perdieron la batalla, ganaron sus ideas.
Ella se une a las sombras, juntos han conseguido algo que ni ellos saben que es, por solo unos billetes podemos ver sus cuerpos, aunque en realidad nunca existieron, esa es la verdad.
Ganaron la batalla.
Perdieron las ideas.
Perdieron la batalla.
Ganaron las ideas.
¿Ganaron? ¿Perdieron? ¡IDEAS!