Fin.
Pero la puerta se abre y el viento arrastra
los papeles desordenando todo, al llegar allí esperaba encontrar las
respuestas, las preguntas lo invadían desde hacía ya mucho tiempo escondidas en
su interior, sembrando una duda capaz de pudrir su alma por dentro, mil
soluciones no alcanzaron…
Cuando quiso darse cuenta ya estaba parado
allí, su proyecto arruinado, arrugado, sin posibilidad de volverlo a armar,
todo se había echado a perder sin saber cómo ni cuándo, solo sabía que en algún
momento dejo de ser quien era, una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde sin muertes
ajenas, solo la suya…
Cuando se levanto supo que ese día sería
distinto, tal vez el mundo gire hacia el otro lado y el sol salga al revés, tal vez la sopa este en la
mosca y el viento corra con las ventanas cerradas, quizás las luces oscurezcan
el día y la noche resplandezca… tal vez todo eso sucedió y él no pudo verlo por
estar absorto en sus ojos, perdido en su boca y añorando su aroma, una añoranza
sin sentido porque era suya y sin embargo no podía verlo…
Aquella noche terminó como cualquier otra, se
acostó pensando en su rutina, con el engranaje gastado de su maquinaria
cerebral, tanto pensar iba a terminar por quemarle los fusibles, debía
descansar, pero le resultaba imposible sin su roce…