martes, 23 de junio de 2015

A kind of magic

Dicen que la magia existe, en las personas, en el aire, en las cosas. Dicen que la magia forma parte de la naturaleza, en un paisaje, en un rio y hasta en el vuelo de un pájaro… cuentan que los antiguos convivían con la magia, que eran capaces de hacer cosas que hoy nos resultan imposibles, y también cuentan que esa magia se encuentra escondida, quizá en un animal al que haría capaz de transformarse en lo que quisiera, tal vez se volvería un salvador de la naturaleza o el mayor depredador de la cadena alimenticia. O tal vez esa magia cobre forma similar a un humano formado por haces de luz, que nos atraviesa como si no existiéramos, que circula por el mundo como si fuera un alma, que hace cosas maravillosas interviniendo en la historia y que en un futuro lo descubrirán en pinturas de la toma de la bastilla y en fotografías que van desde el desembarco en Normandía hasta la caída de las torres gemelas. Puede también que esa magia se esconda en una casa enorme, oscura y deshabitada, que se pasee en su interior libremente, haciendo que las cortinas bailen un vals sin la necesaria compañía del viento, ayudando a que las velas puedan ver en la penumbra para que conozcan el universo que despierta cuando ellas se apagan, tal vez esa magia haga que los espejos vean en su interior y ya no reflejen las cosas como las ven sino como realmente son, imagínense una casa donde al ingresar algo extraño flote en el aire, un living con sillones donde el fuego de la chimenea crepite sin cesar, donde el aire circule libremente aunque las ventanas estén cerradas, donde un brillo especial nos invite a caminar sin miedo por la oscuridad.