viernes, 22 de junio de 2012

Vuelta a la infancia


Cuando el ultimo rayo de luz fue tapado por las ramas la casa quedó inmersa en una profunda oscuridad, de esas donde la sensación de no estar solo se repite una y otra vez, donde el viento es compañía y la vida parece detenerse por segundos, paralizando el corazón del más valiente.
En su interior las cortinas se agitaban, como movidas por una fuerza extraña, el polvo cubría la superficie de los muebles mostrando años de abandono, y sin embargo ella todavía vive allí, esperando pacientemente. Nadie conoce su rostro, solamente algunos pudieron ver su silueta recortada en las cortinas, pocos vivieron para contarlo.
Hace ya muchos años que la soledad la ha invadido y la reclusión fue su mejor amiga, allí encerrada podía esperar paciente, amenazante pero paciente, esperando la oportunidad de regresar el mal que le habían causado, no era venganza, le gustaba llamarla devolución de gentilezas, un monstruo que crecía en su interior ocupando el espacio donde antes estaban los órganos y las vísceras, todo dentro de ella era odio, explotando por los poros, saliendo de su piel, chorreando por las paredes. Odio.
Cuenta la leyenda, las pocas palabras que se pudieron conocer, que su odio no es contra alguien en particular, sus maquinaria mental ha diagramado tantas formas de vengarse que ha olvidado contra quien debía hacerlo, es por ello que en las noches ya nadie duerme tranquilo, o a caso ¿no has tenido esa extraña sensación de ser observado mientras duermes? Nadie puede negarlo, ella está allí infundiendo el miedo, puedes taparte la cabeza, ponerte a rezar, pero solo te salvas si ella lo decide, no hay remedio.
Esas noches de calor agobiante, o el frio que te cala hasta los huesos, cuando sientes crujir las maderas, simulando pisadas que tratas de atribuir a insectos o al viento, ella te acecha sin pensarlo, buscando rasgar tu piel dejando tu espalda desnuda hecha jirones, el terror se apodera de tus pensamientos, piensas que temiéndole la estas llamando, pero no te preocupes ella ya sabe de ti, solo tienes que esperar, se paciente.
No se busca recuperar lo perdido, ni se quiere evocar el pasado, solo hay que estar seguro de que todo lo decidido estuvo bien pensado, sobre todo la venganza.
Lentamente, sin errores, esta noche volverás a ser un niño, recordarás estas palabras cuando al acostarte dejes la luz encendida.

sábado, 9 de junio de 2012

Y me someto por eso a tu voluntad


La pelea había comenzado hacia ya varios años, 25 para ser más exactos, sin que nadie se diera cuenta día a día su defensa era vulnerada por las embestidas del enemigo, los golpes eran certeros, y la derrota parecía inevitable.
Alguien alguna vez hizo el recuento de las batallas ganadas y perdidas, con una ventaja ampliamente favorable para el enemigo, la derrota era inminente, cada paso, progreso conseguido o batalla ganada, eran contestados con un asedio desesperante que no daba lugar al respiro, una sensación de ahogo invadía constantemente, hasta que por fin el enemigo dejaba de atacar.
Cualquier estrategia era anticipada con una velocidad alarmante, la mayoría de los ataques eran contrarrestados con una arremetida feroz, la valentía y el orgullo eran lo único que tenia, la tozudez era su aliada y su única arma y defensa, servía de lanza y escudo al mismo tiempo.
Cuando parecía ir ganando terreno, el enemigo quiso demostrar su poderío real, y sin pensárselo dos veces lanzó un ataque de magnitudes inimaginables, de esos que destruyen lo que encuentran a su paso, sin dejar una sola huella, doblegando las voluntades más fuertes… pero no la mía. Tal fiereza tuvo el ataque, que casi consigue la victoria, pero solo logró ponerme de rodillas, jamás terminaría de caer.
Así es como día tras día se soportan los embates de la vida, combatiéndolos con valentía, orgullo y tozudez, tal vez algún día ella se canse y nos deje vivir en paz.
Tal vez, algún día será esta vida hermosa.