Dicen que la magia existe, en las personas,
en el aire, en las cosas. Dicen que la magia forma parte de la naturaleza, en
un paisaje, en un rio y hasta en el vuelo de un pájaro… cuentan que los
antiguos convivían con la magia, que eran capaces de hacer cosas que hoy nos
resultan imposibles, y también cuentan que esa magia se encuentra escondida,
quizá en un animal al que haría capaz de transformarse en lo que quisiera, tal
vez se volvería un salvador de la naturaleza o el mayor depredador de la cadena
alimenticia. O tal vez esa magia cobre forma similar a un humano formado por
haces de luz, que nos atraviesa como si no existiéramos, que circula por el
mundo como si fuera un alma, que hace cosas maravillosas interviniendo en la
historia y que en un futuro lo descubrirán en pinturas de la toma de la
bastilla y en fotografías que van desde el desembarco en Normandía hasta la
caída de las torres gemelas. Puede también que esa magia se esconda en una casa
enorme, oscura y deshabitada, que se pasee en su interior libremente, haciendo
que las cortinas bailen un vals sin la necesaria compañía del viento, ayudando
a que las velas puedan ver en la penumbra para que conozcan el universo que
despierta cuando ellas se apagan, tal vez esa magia haga que los espejos vean
en su interior y ya no reflejen las cosas como las ven sino como realmente son,
imagínense una casa donde al ingresar algo extraño flote en el aire, un living
con sillones donde el fuego de la chimenea crepite sin cesar, donde el aire
circule libremente aunque las ventanas estén cerradas, donde un brillo especial
nos invite a caminar sin miedo por la oscuridad.
Historias que no lo son tanto
martes, 23 de junio de 2015
martes, 14 de octubre de 2014
Volar
Tal vez me desperté aquel día sabiendo que si ponía
el pie izquierdo delante del derecho y luego el derecho delante del izquierdo y
repetía varias veces ese mecanismo comenzaría a caminar, solo si quería…. Pierna
izquierda, brazo derecho, pierna derecha, brazo izquierdo y así sucesivamente.
El viento golpea las ventanas y una tenue brisa se
filtra por una rendija, como un frío recuerdo que quiere ser evocado pese a
nuestras barreras. Saboreo un caramelo, estoy intentando dejar de fumar, pero
termino escupiéndolo y encendiendo un cigarrillo, desvío la mirada de unos ojos
que me miran tras el vidrio, me alejo y vuelvo a empezar… pierna izquierda,
brazo derecho… una y otra vez del living a la ventana, como si tomase carrera para
empezar a volar, las colillas se acumulan y miro de reojo a la puerta, sería mucho más fácil mantenerla
cerrada con dos vueltas de llave y listo, pero no, ahí está desafiantemente
entornada, lista para dejarme el paso libre.
Quince minutos más tarde de lo acordado ella sigue esperándome
sentada en el banco, con un beso y suave golpe me arremolina el pelo, volar
siempre vale la pena cuando el destino se sabe seguro.
jueves, 29 de mayo de 2014
El peso de la historia
Busco en mi
cabeza extraños recuerdos de momentos que tal vez nunca existieron, o por lo
menos no como los recuerdo. Quizá el ayer me invada de nostalgia por un
presente inexacto, de alguna forma mis pensamientos se trasladan hacia su
tiempo, aquel tiempo en el que también pensaba en el pasado, la esencia del
hombre es añorar los años que ya no vuelven, vivir presente y futuro en base al
pasado, el peso de la historia le dicen.
Dejo el vaso
de agua en la mesa y miro por la ventana, pienso y trato de calcular la
velocidad y la fuerza del impacto que tendría mi cuerpo si me arrojara desde el
sexto piso al vacío, algo totalmente innecesario ya que no tengo pensado
tirarme y porque nunca fui bueno para los cálculos. Pienso en ella, en su vida
y en todas las variantes que puede tener la vida de una persona en base a sus
decisiones y directa o indirectamente de las decisiones de los demás. Un tango
suena de fondo con su triste melancolía de bares y noches, de pobres infancias
carentes de lujos, tomo otro sorbo de agua y decido salir a la calle, recorrer
una plaza que me recordara algo o simplemente vagar sin rumbo evadiendo al
destino, recojo la campera y al subir el cierre observo cómo cada uno de los
dientes se va cerrando con el otro, dando la sensación de una seguridad
impenetrable, que curioso que el hombre sea el único animal que se siente más
tranquilo mientras más encerrado este… si, a ella le hubiese gustado ese
comentario.
Voy bajando
en el ascensor, los pisos pasan uno a uno, lentamente veo pasar frente a mí las
blancas paredes con el número correspondiente en negro… ¿Quién los pintaría?...
la vecina de un piso que nunca me limite a recordar me saluda mientras hurga en
su cartera buscando los preservativos, se escapa de su hija y nadie sabe de su
gusto por los jóvenes estudiantes de derecho a quienes seduce con su
inteligencia y sus contactos de ex jueza.
Recorro sin
rumbo las calles, miro los números de las casas, cruzo las esquinas, las calles
no están vacías y sin embargo no esquivo gente, nadie parece reparar en nadie o
por lo menos en mí, agitado decido volver. Subo al departamento, el vaso de
agua está tirado en el piso, la cortina de la ventana se sacude en el interior,
una hoja en la mesa llama mi atención, paso a paso me voy acercando, en el
amarillento papel puede leerse “La aceleración en caída libre es una constante
derivada de la gravedad, equivalente a 9.8 metros por segundo al cuadrado”…
minutos después las sirenas enmudecen a todos.
lunes, 29 de julio de 2013
Universo paralelo
Sonríe frente al espejo, se acomoda el pelo y
sale al mundo, un nuevo día ha comenzado y los primeros rayos del sol aparecen
en el horizonte, camina sabiendo que su vida no tiene rumbos definidos, solo
vive y deja vivir. Tres o cuatro trabajos en el año (nunca está a gusto más de
3 meses en el mismo lugar), dos mudanzas con sus pocas pertenencias y amigos
repartidos por todo el mundo, su destino es no tener destino o al menos eso
cree.
Los vemos caminar, vemos el barrio, la
ciudad, el país, el continente, el mundo y las primeras estrellas comienzan a
aparecer, la luna se cruza delante nuestro y seguimos observando hasta cerrar
el visor y confirmar que todo lo establecido se está cumpliendo, nunca deja de
cumplirse, salvo aquella vez.
Hace muchos años, tal vez más de los que se
puedan contar una mujer cambió su destino por una fracción de segundos, lo que
ocasionó que el mismísimo ser supremo tuviera que tomar cartas en el asunto. Ella
nunca supo lo que sucedió esa mañana en la que la joven Killari decidió no
salir al bosque y evitó su muerte, ese simple hecho había modificado la
estructura temporal y espacial del universo, las realidades se trastocaron,
todo quedó dado vueltas y desde entonces los controles se volvieron más
estrictos.
Todo este asunto debía mantenerse en secreto,
nadie debía saber que el orden preestablecido había sido modificado, pero la
historia comenzó a divulgarse y los dioses decidieron que Killari cumpla con su
destino y deje la tierra, por eso después de cada atardecer ella aparece para
dar luz a la oscuridad y es allí cuando se crea el destino y con él la idea de
cambiarlo.
jueves, 6 de junio de 2013
Un alma en pena
Por primera vez las explosiones eran reales,
resonaban en su interior y solo él podía oírlas, había pasado por alto todas
las alarmas que alertaban lo que estaba sucediendo, todo era irreal, nada era
cierto pero todo lastimaba. A través del cristal ella observa, el cristal que
le puso para protegerla de la onda expansiva, su lucha no se acababa en
dragones y gigantes, no había monstruos ni extraterrestres, no hay realidades
paralelas… solo un cuadro de una escena dantesca a la que solo le falta el
horror de lo inevitable, creerse superpoderoso no había dado sus frutos,
tendido de bruces en el suelo no se puede ser superman, la furia lo invade
nadie sale lastimado más que él, es su propia kriptonita.
Corre, salta, vuela, y nada… puede hacerse,
todo puede lograrse y sin embargo no ve la salida, huye de su pasado hacia un
futuro inalcanzable, agotado se abandona, se levanta, se vuelve a caer, por
primera vez en su vida siente que no es más el sostén de su alma, esa fiel
compañera otrora fuerte como el acero hoy reposa indefensa ante las armas que
se le presentan, ha quedado a merced de Nuestra Señora de Guadalupe, inmaculada
y castigada por el simple hecho de estar… ha perdido la fe y ella quiere devolvérsela,
no en dios, no en ella sino en si mismo… no puede pelear, cae… otra explosión,
está seguro que su cabeza pierde por algún lado… o simplemente enloqueció… ella
tiembla, en México hay cosas peores pero no tan cercanas, se acerca, se aleja…
¿Adiós? No, si, basta… frio, caliente, rápido…
no, el viejo truco del hombre invisible, ¿irse? …
El cristal se rompe, ella está a su lado, él
la mira a la distancia, se aleja para protegerla, necesita que lo odie… no
corresponde que lo ame…
Otra explosión, y está solo…
Adiós.
lunes, 20 de mayo de 2013
Todo final tiene un principio
Fin.
Pero la puerta se abre y el viento arrastra
los papeles desordenando todo, al llegar allí esperaba encontrar las
respuestas, las preguntas lo invadían desde hacía ya mucho tiempo escondidas en
su interior, sembrando una duda capaz de pudrir su alma por dentro, mil
soluciones no alcanzaron…
Cuando quiso darse cuenta ya estaba parado
allí, su proyecto arruinado, arrugado, sin posibilidad de volverlo a armar,
todo se había echado a perder sin saber cómo ni cuándo, solo sabía que en algún
momento dejo de ser quien era, una especie de Dr. Jekyll y Mr. Hyde sin muertes
ajenas, solo la suya…
Cuando se levanto supo que ese día sería
distinto, tal vez el mundo gire hacia el otro lado y el sol salga al revés, tal vez la sopa este en la
mosca y el viento corra con las ventanas cerradas, quizás las luces oscurezcan
el día y la noche resplandezca… tal vez todo eso sucedió y él no pudo verlo por
estar absorto en sus ojos, perdido en su boca y añorando su aroma, una añoranza
sin sentido porque era suya y sin embargo no podía verlo…
Aquella noche terminó como cualquier otra, se
acostó pensando en su rutina, con el engranaje gastado de su maquinaria
cerebral, tanto pensar iba a terminar por quemarle los fusibles, debía
descansar, pero le resultaba imposible sin su roce…
viernes, 10 de mayo de 2013
La ciudad de los malditos
Una sola mirada a la escena bastaba para
tomar dimensión de lo que había sucedido, afuera la niebla cubría de a poco el
camino y la noche se iba cerrando hasta que la oscuridad fue absoluta. Miles de
imágenes se agolparon en mi retina, imágenes que no había visto, gritos que no
había oído, manos que jamás había estrechado. Recorro calles todavía húmedas,
casi secas, corazones ahogados sin razón, las cadenas se tensan y se vuelven
más resistentes, las manos enlazadas mantienen a flote la ciudad de los malditos…
mientras tanto arriba la pelota rebota de un lado a otro…
Varios días han pasado, la ciudad sigue
ensombrecida, los hombres grises, sin colores pero todavía vivos caminan por
las calles con la mirada apuntando al horror del pasado, corazones tristes si
los hay, pero resistentes.
El agua borra todo a su paso y avanza dejando
su propia huella, los ojos se sumergen en sus profundidades y ya no vuelven a
emerger… arriba la pelota sigue rebotando.
Hoy en día las imágenes solo las ven quienes
las viven, las luces de las cámaras se apagaron, el show debe continuar y un
nuevo tema será la vedette de este circo… los malabaristas se multiplican a la
hora de vivir y sobrevivir. Pero el circo no es para ellos, ya no importan.
Miro hacia mi interior y puedo ver la marca
del agua en el corazón de todos… arriba un ruido hace suponer que algo se ha
roto, pero los chicos todavía se pasan la pelota.
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